CARTA DE LA CASA DE LAMU

 

                                                  

                                                                                                       

   

 

 

Lamu,3 de Febrero de 2008

 

Queridos amigos:

 

Recién instalados  en la "shamba" y en pleno proceso de organización  ha estallado el conflicto en Kenya, desde la celebración de las ultimas elecciones, sucediendo terribles actos de violencia  y como desde hace días venimos recibiendo correos de muchos de vosotros, queriendo saber como nos esta afectando , os dirigimos a todos esta carta.

 

En estos momentos, el anterior Secretario General de la ONU, Kofi Annan, media activamente entre las partes en conflicto y todos tenemos puestas nuestras esperanzas en su gestión. Pero la violencia no cesa y adquiere tintes preocupantes: parece estar más organizada, buscar una limpieza étnica y es brutal, es decir aterradora, porque lo que busca es aterrorizar a poblaciones enteras. Mal camino si no se para a tiempo.

 

Nuestra zona, alejada de Nairobi y otras zonas en conflicto, está tranquila y nosotros nos movemos sin restricciones, aunque tuvimos un ataque aislado al principio de la crisis. Probablemente se trató de un loco, pero como no sabemos lo que puede haber detrás, hemos adoptado ciertas medidas.

 

Almacenamos comida en previsión de nuevas interrupciones de suministros, los precios se disparan y acumulamos cuanto podemos por la creciente escasez de productos de primera necesidad, tenemos demasiadas bocas que alimentar como para dudarlo. Hemos contratado personal de seguridad que proteja a nuestros niños, jóvenes massai, que vemos pasear con sus lanzas y sus mazas por los límites de la “shamba”, y que se llevan estupendamente con los niños. Contemplamos la posibilidad de ir a pueblos más pequeños si la violencia llegara hasta aquí, aunque no creemos que eso vaya a ocurrir.

 

 El objetivo de esta carta es deciros que, a pesar de las preocupantes noticias que os llegan, estamos bien, hemos hecho lo que está en nuestras manos para proteger a los nuestros, y seguimos con nuestra vida de cada día, trasladando seguridad y tranquilidad a los niños, aunque  consternados por cuanto está sucediendo.

 

 Nada de esto ha afectado al ritmo de nuestras actividades, aunque sí a nuestras cuentas, que se resienten ante las subidas generalizadas, y los gastos extraordinarios que nos vemos obligados a hacer en los capítulos de seguridad y comida. 

 

 Hemos sido la única institución educativa abierta en el pueblo desde que comenzó la crisis, y  nuestros alumnos han seguido comiendo y viviendo con nosotros, pero ya han abierto los colegios, con un par de semanas de retraso, y todos los que tienen que ir van; los pequeños acuden a la antigua casa de Torre, que hemos remozado y es ahora una guardería bien bonita; el equipo de fútbol se entrena con ilusión; incluso estamos celebrando unas “olimpiadas” a base de juegos en las que todos participan con entusiasmo, cantan, se ríen y son felices. Como deseo que lo seáis vosotros.

 

 Recibid un abrazo muy fuerte de

 

 

Rafael

La vida sigue en la nueva Casa de Lamu  

     

                    

 

En los makutis, terrazas cubiertas por grandes techos de  hojas de palma, hemos instalado las aulas de apoyo, sobre los dormitorios de las niñas, y el área de actividades físicas y juegos, sobre los de los niños.

 

 

 

Los borana se van incorporando poco a poco. Algunos, los que saben suficiente suahili, van al colegio y están plenamente integrados. Otros participan en las comidas, reciben atención sanitaria… y juegan con los demás, que será la forma más rápida de integrarse

 

Los fines de semana, a la playa. Últimamente nos acompaña uno de nuestros massais que se ha hecho gran amigo de los niños. Ellos no se preguntan por qué está allí, simplemente lo aceptan y se acercan a ver su machete o sus pulseras.

Hemos remozado y acondicionado como guardería y preescolar la antigua Casa de Torre, nuestro único hogar hasta no hace mucho. Ahí los tenemos tomándose muy en serio los números en inglés, o los dibujos que su tutora les ha pedido que hagan . También juegan, desayunan, toman fruta, comen… y duermen la siesta.

 

 

En la cocina se preparan los platos que los profesores y cuidadores sacarán al comedor. Todos los días arroz, con judías, con verduras, con salsa, con pescado o con huevos. Les gusta todo. Antes había carne, que les encanta, un día a la semana, ahora....está demasiado cara

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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