Campaña de Cirugía "Irene Vázquez" del Hospital Pablo Horstmann de Anidan.

La Fundación Pablo Horstmann (FPH), colaboradora de Anidan en su Hospital de Lamu, acaba de comenzar una nueva campaña quirúrgica con un gran equipo de médicos y personal sanitario españoles que como ya ha sucedido otros años va a servir para ayudar a una importante número de pacientes de la población de Lamu.

A continuación mostramos la nota realizada por la Fundación Pablo Horstmann:

La primera semana de trabajo ha concluido con más de 400 pacientes atendidos en consultas y más de 75 cirugías realizadas… todo según estaba previsto. Un ingente trabajo que sólo ha sido posible al eficiente equipo quirúrgico, al buen trabajo de selección de pacientes en el preoperatorio realizado por el equipo keniano y los pediatras del hospital pediátrico y a nuestra estrecha colaboración mutua.

Aún llegan pacientes nuevos buscando la posibilidad de una cirugía, pero el de quirófano está ya programado y completo hasta el último día de la campaña, así que tan sólo tendrán posibilidades los pacientes que realmente tengan una patología urgente. El resto tendrá que esperar a la campaña del próximo año.

Queda toda una semana de trabajo, y los cirujanos ya están listos para recomenzar tras descansar el domingo.

Clara Pardo, secretaria de la Fundación y patrona desde su inicio, ha participado como voluntaria en esta campaña y os cuenta sus impresiones del Hospital Pediátrico Pablo Horstmann de Anidan:

"Por fin he tenido la suerte de poder conocer el Hospital Pediátrico Pablo Horstmann de Anidan. Como miembro de la Fundación, he vivido desde el principio este hospital, ha sido nuestro proyecto principal desde que en el año 2007 se constituyó la FPH. He ido viviendo cómo empezó la construcción del primer edificio, cómo se fue seleccionando el personal, los acuerdos con las autoridades locales, los primeros pacientes, los primeros éxitos! y todas las demás ampliaciones que hemos conseguido ir haciendo y financiando !, con mucho esfuerzo a lo largo de estos años. Todas las noticias del número de pacientes atendidos, niños vacunados, reducción de enfermedades,...

Pero eso no son más que números, unos números maravillosos , eso sí, porque están contribuyendo de una manera muy significativa a mejorar la salud de los niños de Lamu y de la zona. Pero hay mucho más.

Además de todo eso, lo importante es ver las caras de los niños que están en el porche esperando a ser atendidos, la sonrisa de las madres por esa atención y dedicación de mucha gente especializada, desde la recepción donde archivan todos las historias clínicas perfectamente ordenadas que han permitido que se trate de una atención "cuasi occidental" en cuanto a cuadros de vacunaciones, seguimientos, tratamientos, pruebas que incluyen radiografías, análisis de sangre,... cuando es necesario. Y luego los ingresos de niños por cuadros más graves y urgentes, desde problemas respiratorios, que con el adecuado tratamiento se recuperan más rápido, hasta casos mucho más complicados, como Alan, un niño de año y medio con una cardiopatía, que no parece tener más de dos meses, y que se esfuerzan en sacar adelante por ahora para mejorar la malnutrición en que se encuentra, hasta que sea posible someterle a una operación de su débil corazón; o la niña con espina bífida, Salome, guapísima, que además tiene en su talón tal infección no tratada durante tanto tiempo por no tener medios para comprar la medicación adecuada que parece que acabaría con una gangrena, pero que gracias al esfuerzo y lucha permanente de los médicos parece que mejora poco a poco - ¡en cualquier caso, la niña al menos ha empezado a sonreír, desde el primer día que la vimos!

El hospital proporciona una esperanza a todos aquellos que si no existiera, no podrían ver a sus hijos atendidos. O a aquellos que fueron atendidos en otros sitios, pero que luego no tenían medios para adquirir la medicación necesaria para curarse, y que en nuestro hospital reciben de manera gratuita.

Realmente, es impresionante verlo, por la profesionalidad de la atención que proporciona, por lo que ha sido posible poner en marcha en tan poco tiempo (sólo 6 años!!!) y por lo que ha significado en las vidas de tantas familias que han visto cómo es posible que sus hijos estén sanos y atendidos, aún a pesar de no tener los medios para ello, ya que el hospital atiende a todos.

Pasear por Lamu con una camiseta de voluntario de la fundación Pablo Horstmann provoca que mucha gente te dé las gracias por el hospital, por estar aquí ayudando a su gente, es impresionante!!

Todo un orgullo que se siente por tener la suerte de ser voluntario !!!”

La campaña quirúrgica ha alcanzado su velocidad de crucero... Los cirujanos siguen operando sin pausa, pese a dificultades previstas e imprevistas. Previsto estaba que el aire acondicionado aún no estuviera reparado ( tiene que venir un técnico desde Malindi, a una una hora de vuelo o cinco horas de bus ), por lo que a pesar de haber convertido el quirófano en una plantación de modestos y destartalados ventiladores, los cirujanos siguen operando empapados en sudor.

Imprevisto ha sido que el respirador, imprescindible para las cirugías con anestesia general, se estropeara. En estas situaciones es cuando se percata uno de todo el esfuerzo monumental que hay que hacer aquí en el día a día para poder trabajar, y cómo todos se vuelcan en ayudar de la mejor manera posible. El Superintendente del Hospital llama al único técnico de mantenimiento de equipos médicos, que está en la isla de Pate, a dos horas de barco, y se pone en camino. Nosotros mandamos traer un respirador pediátrico del Hospital Pediátrico Pablo Horstmann de Anidan, para que por lo menos los niños puedan continuar. Además localizamos al único médico de Lamu que tiene una pequeña clínica privada que cuenta con un antiguo respirador, un amigo al que en su día ayudamos y que no duda ni un minuto en dejarnos prestado su aparato para que lo usemos. Entre cuatro arrastran el pesado equipo en carretilla atravesando el pueblo.

Y mientras los cirujanos continúan…¡hoy han operado a 18!

Los voluntarios hemos aprovechado para ir a Kashmir, un barrio muy próximo al Hospital de Distrito, donde un clinical officer y una enfermera de nuestro equipo del hospital pediátrico van a dar una charla de educación para la salud. Cruzamos la barriada, paupérrima, y llegamos a la plaza, donde se han concentrado unas cuarenta mujeres con muchísimos niños pequeños. Durante dos horas los sanitarios les instruyen en temas de higiene, nutrición y prevención básica con métodos muy sencillos y didácticos, con posters pintados a mano y premios ( jabones, pasta y cepillos de dientes…) para los que participaban activamente.

Para cada uno de nuestros pacientes nosotros somos su única alternativa, por lo que intentamos dar respuesta a todas las necesidades vitales de nuestros pequeños. Hoy nos han pedido que ayudemos a Esha Hassan, una niña con hidrocefalia que requiere una neurocirugía urgente. El neurocirujano de Mombassa está ya avisado, tan sólo falta financiar el extra de gasto que éste caso implica ( 500€)...

Aprovecho para daros las gracias a todos, porque con vuestras donaciones hemos cubierto ya el 80% de los gastos de la campaña, lo que nos permite soñar con seguir organizando campañas.

Feliz Semana Santa, un abrazo a todos,

Ana Sendagorta

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